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Reserva Natural La Floresta

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La Antigua Floresta, Tembladal, Tona, Santander, Colombia
Alojamiento Alojamiento de autoservicio Hospedaje
10 (9 reseñas)

Situada en la vereda Tembladal, dentro del municipio de Tona en el departamento de Santander, la Reserva Natural La Floresta se presenta como un destino de nicho para quienes buscan un contacto estrecho con la biodiversidad del bosque andino premontano. Este establecimiento, también conocido localmente como La Antigua Floresta, no compite con los grandes resorts de lujo, sino que basa su propuesta en la conservación ambiental y la práctica de deportes de montaña en un entorno de páramo, específicamente en la zona de influencia del Páramo de Berlín. Su ubicación a unos 5 kilómetros del casco urbano de Tona lo posiciona como un refugio de silencio, ideal para actividades que requieren concentración y una desconexión total del ruido urbano.

El ecosistema que rodea a este comercio es uno de sus mayores activos. La topografía del terreno es notablemente exigente, con pendientes que oscilan entre los 45 y los 70 grados, lo que define tanto el paisaje como el tipo de visitante que suele frecuentar el lugar. En sus senderos es posible observar una flora privilegiada que incluye especies endémicas como orquídeas geófitas, el roble Quercus, hurumos, puntales y el pino colombiano. Esta riqueza natural convierte la estancia en una experiencia educativa y contemplativa, alejándose de la estructura convencional de los hoteles masivos para ofrecer un entorno donde la naturaleza dicta el ritmo del día.

Opciones de alojamiento y servicios

En cuanto a la infraestructura para pernoctar, la Reserva Natural La Floresta cuenta con una oferta que se encuentra en una etapa de adaptación y crecimiento. A diferencia de los complejos de apartamentos vacacionales que se encuentran en las ciudades, aquí la simplicidad es la norma. Los huéspedes pueden optar por diferentes modalidades de estancia:

  • Habitaciones Dobles: Espacios de aproximadamente 20 metros cuadrados equipados con cama matrimonial, zona de estar y baño privado con ducha. Estas unidades ofrecen vistas directas a las montañas, permitiendo que el paisaje sea el protagonista de la decoración.
  • Zona de Camping: Para quienes prefieren una experiencia de mayor inmersión, el establecimiento permite el uso de carpas. Es una opción muy valorada por la comunidad de escaladores y senderistas que buscan pernoctar bajo la Vía Láctea, la cual es claramente visible gracias a la escasa contaminación lumínica de la zona.
  • Instalaciones Comunes: El lugar dispone de conexión WiFi gratuita en todas sus áreas, un jardín bien cuidado y una zona de parrilla para quienes deseen preparar sus propios alimentos, supliendo la ausencia de servicios de departamentos totalmente equipados con cocinas integrales.

Es importante destacar que el establecimiento mantiene políticas estrictas para preservar la tranquilidad del entorno. No se permite fumar en las instalaciones ni la celebración de fiestas o eventos ruidosos. Además, el horario de entrada está establecido entre las 15:00 y las 18:00, mientras que la salida debe realizarse entre las 08:00 y las 11:00, lo que refleja una gestión enfocada en el descanso y el respeto por los ciclos naturales del bosque.

Actividades de aventura y bienestar

La especialidad de la Reserva Natural La Floresta es, sin duda, la escalada en roca. Los imponentes farallones de la zona ofrecen rutas que desafían tanto a principiantes como a escaladores experimentados. Bajo la supervisión de los propietarios y operadores locales, los visitantes pueden realizar ascensos que ponen a prueba su fuerza física y mental, recompensándolos con vistas panorámicas del cañón y las montañas santandereanas. Esta actividad de alta adrenalina se complementa perfectamente con el ambiente de meditación que se respira en el lugar, creando un equilibrio entre el esfuerzo físico y la paz espiritual.

El senderismo es otra de las actividades fundamentales. Los recorridos por el bosque andino permiten el avistamiento de aves y el estudio de la flora local. Algunos senderos conducen hacia el río, donde los visitantes pueden refrescarse en aguas cristalinas, una alternativa natural a las piscinas que suelen ofrecer los hostales más comerciales. La combinación de estos elementos hace que la reserva sea un punto de interés tanto para deportistas como para personas que buscan aumentar su nivel de conciencia a través del silencio y la meditación.

Lo positivo de la Reserva Natural La Floresta

Uno de los puntos más fuertes de este comercio es la autenticidad de su propuesta. No intenta ser algo que no es; se presenta como un proyecto de conservación con servicios de hospedaje integrados. La hospitalidad de sus propietarios es frecuentemente mencionada como un factor diferenciador, brindando un trato cercano que difícilmente se encuentra en grandes cadenas de hoteles. La calidad de la alimentación es otro aspecto a resaltar, con reseñas que destacan la sazón local y la frescura de los ingredientes utilizados en sus preparaciones.

La política de admisión de mascotas sin costo adicional es un gran acierto, permitiendo que los viajeros no tengan que dejar a sus compañeros animales atrás al buscar un refugio en la montaña. Asimismo, la disponibilidad de WiFi gratuito, a pesar de lo remoto de la ubicación, facilita que aquellos que necesitan realizar trabajos remotos puedan hacerlo mientras disfrutan de un entorno natural inigualable. Los atardeceres y la posibilidad de observar el firmamento con claridad son, para muchos, el motivo principal para elegir este lugar por encima de otras cabañas en zonas más concurridas de Santander.

Aspectos a considerar y posibles desventajas

No obstante, la Reserva Natural La Floresta no es un destino para todo tipo de público. La topografía accidentada puede representar un reto significativo para personas con movilidad reducida o para quienes no están acostumbrados al esfuerzo físico que implican las pendientes pronunciadas. Al ser un alojamiento "en adaptación", algunos visitantes podrían encontrar que las instalaciones carecen de ciertos refinamientos modernos o lujos que son habituales en los resorts internacionales.

La logística de llegada también requiere planificación. Se encuentra a unos 84 kilómetros del Aeropuerto Internacional Palonegro, y el acceso final puede ser complejo si no se cuenta con el vehículo adecuado o si las condiciones climáticas del páramo son adversas. Además, la restricción horaria para el registro de entrada es bastante estrecha, lo que obliga a los huéspedes a coordinar sus viajes con precisión para no quedar fuera del horario de recepción. Al ser un espacio orientado al silencio, aquellos grupos que busquen un ambiente de fiesta o recreación ruidosa se sentirán fuera de lugar, ya que las normas de convivencia son estrictas en este sentido.

para el potencial visitante

la Reserva Natural La Floresta en Tona, Santander, es una opción sólida para el viajero consciente, el deportista de montaña y el buscador de paz. Su oferta se aleja de los estándares de los departamentos de lujo o los hoteles convencionales para centrarse en la riqueza de su ecosistema y la calidad de sus experiencias de aventura. Si el objetivo es escalar, meditar o simplemente observar la biodiversidad del páramo en un entorno respetuoso y bien gestionado, este lugar cumple con las expectativas. Sin embargo, si se busca un servicio de habitación las 24 horas o instalaciones de entretenimiento masivo, es probable que este no sea el destino adecuado. Es, en esencia, un santuario natural que requiere un espíritu dispuesto a la sencillez y al asombro ante la magnitud de la montaña.

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