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Emily place 1 y 2

Emily place 1 y 2

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Avenida 20 De Julio Edificio Simón Bolívar, San Andrés isla, San Andrés, Islas San Andres y Providencia, Colombia
Hospedaje Posada
8.2 (41 reseñas)

Emily place 1 y 2 se posiciona como una alternativa de alojamiento para quienes buscan independencia en la zona norte de San Andrés. Ubicado específicamente en la Avenida 20 De Julio, dentro del Edificio Simón Bolívar, este establecimiento se aleja del concepto tradicional de los grandes resorts para ofrecer una experiencia más cercana a la vida local y comercial de la isla. Al tratarse de una propiedad que gestiona departamentos de alquiler vacacional, el enfoque principal está en la funcionalidad y la ubicación estratégica, permitiendo a los visitantes estar a pocos metros de la actividad urbana y las zonas de interés turístico más concurridas.

La propuesta de Emily place 1 y 2 se divide en unidades habitacionales que varían en su capacidad y equipamiento. A diferencia de los hoteles convencionales que ofrecen servicios estandarizados de habitación, aquí el usuario encuentra espacios pensados para estancias autogestionadas. Esto incluye cocinas dotadas, salas de estar y balcones que, en varios de los casos, ofrecen una vista directa hacia la zona de playa de Spratt Bight. Esta característica es uno de los puntos más destacados por los usuarios, ya que permite disfrutar del paisaje costero sin necesidad de salir de la propiedad, algo que no siempre es posible en hostales o cabañas situadas en zonas más alejadas o interiores de la isla.

Ubicación y accesibilidad

El Edificio Simón Bolívar, donde se encuentran estos apartamentos, goza de una ubicación privilegiada para el viajero que prioriza la cercanía a los servicios. La proximidad con el aeropuerto es notable; se estima un trayecto de apenas cinco minutos en vehículo. No obstante, es importante que el visitante considere que en San Andrés las tarifas de taxi están reguladas por trayectos mínimos que pueden oscilar entre los 20.000 y 30.000 pesos colombianos, independientemente de la corta distancia. Estar situado en la Avenida 20 de Julio significa tener a la mano una oferta variada de restaurantes, como el conocido Qbano situado en la misma cuadra, además de supermercados, farmacias y tiendas de conveniencia que facilitan la compra de víveres para quienes prefieren preparar sus propios alimentos.

Sin embargo, la ubicación céntrica trae consigo un factor que puede ser determinante para el descanso: el ruido ambiental. La zona es un punto neurálgico de tráfico de motos, carros y peatones. Además, la presencia de discotecas y centros de ocio nocturno en las inmediaciones genera un nivel de decibelios elevado que suele prolongarse hasta altas horas de la madrugada, habitualmente hasta las 2:00 AM. Este es un aspecto que diferencia drásticamente a Emily place 1 y 2 de las cabañas tranquilas que se encuentran en el sector de San Luis o el sur de la isla. Para quienes tienen el sueño ligero, esta característica puede representar un inconveniente significativo, mientras que para otros, la conveniencia de estar cerca de la fiesta y la playa compensa el bullicio.

Características internas y mantenimiento

Al analizar el interior de los departamentos, se observa una infraestructura que cumple con lo básico pero que muestra signos de desgaste por el uso y el ambiente salino de la isla. Las unidades suelen contar con dos habitaciones. Es frecuente encontrar que una de ellas está equipada con aire acondicionado, mientras que la otra depende exclusivamente de ventiladores. Este detalle es crucial para los grupos que viajan juntos, ya que la diferencia de confort térmico entre las habitaciones puede generar disparidades en la experiencia de descanso. Se ha reportado que algunas habitaciones interiores carecen de ventanas al exterior, lo que limita la ventilación natural y la entrada de luz, creando ambientes algo oscuros.

En cuanto al equipamiento de la cocina, los huéspedes disponen de estufas, neveras y utensilios básicos. Sin embargo, existen testimonios sobre la necesidad de renovar ciertos elementos. Se han identificado fallos en los quemadores de las estufas y detalles de mantenimiento preventivo, como la presencia de bases de icopor en electrodomésticos nuevos que podrían obstruir la ventilación de los mismos. Además, se han registrado incidencias con goteras en techos, específicamente en áreas críticas como la cabecera de las camas en días de lluvia intensa. Estos problemas de infraestructura sugieren que, aunque el lugar es funcional, requiere una inversión constante para mantenerse al nivel de competitividad de otros hoteles del sector.

Servicios y atención al cliente

La gestión de Emily place 1 y 2 se realiza de manera mixta. Por un lado, la atención a través de canales digitales como WhatsApp suele ser calificada como eficiente y amable. Por otro lado, la atención presencial en la isla ha generado opiniones divididas. Existe personal encargado, como Wendy, quien frecuentemente asiste a los huéspedes no solo con la entrega de llaves, sino también facilitando la contratación de tours y el alquiler de vehículos tipo "mula" para recorrer la isla. Este valor añadido es propio de los mejores hostales, donde la orientación local es fundamental para el turista.

No obstante, el servicio de limpieza es uno de los puntos más controvertidos. Se han documentado quejas sobre la entrega de unidades sin el aseo adecuado, baños descuidados y la falta de suministros básicos como toallas o papel higiénico al momento del ingreso. En algunos casos, se cobra una tarifa adicional de limpieza (aproximadamente 40.000 pesos) que no siempre se traduce en un servicio efectivo durante la estancia. Asimismo, la política de entrega de llaves al finalizar el hospedaje a veces carece de un protocolo formal, solicitando a los clientes que las dejen en negocios locales del primer piso del edificio, lo que puede generar una sensación de desatención en el proceso de check-out.

Relación calidad-precio y perfil del viajero

Para quienes buscan una opción económica en comparación con los resorts de lujo o hoteles de cadena con todo incluido, Emily place 1 y 2 ofrece una relación calidad-precio aceptable si se tienen expectativas realistas. Es un lugar ideal para grupos de amigos o familias jóvenes que planean pasar la mayor parte del tiempo fuera, conociendo los atractivos de San Andrés, y que ven el alojamiento simplemente como una base de operaciones con una vista privilegiada.

  • Lo bueno: Ubicación inmejorable cerca de la playa Spratt Bight, vistas frontales al mar desde el balcón, cercanía a comercios y facilidad para contratar servicios turísticos locales.
  • Lo malo: Ruido nocturno persistente, mantenimiento deficiente en algunas áreas (goteras, pintura, electrodomésticos), irregularidades en el servicio de limpieza y falta de ascensor en el edificio, lo cual dificulta el acceso para personas con movilidad reducida o equipaje pesado.

Es importante mencionar que el edificio no cuenta con las comodidades modernas de los nuevos apartamentos turísticos de la isla. Las escaleras son el único medio de acceso a los pisos superiores, un factor a considerar seriamente antes de reservar. La presión del agua en las duchas es otro elemento que ha sido señalado como un punto a mejorar, siendo a veces insuficiente para un lavado cómodo después de un día de mar.

elegir Emily place 1 y 2 implica aceptar un compromiso entre conveniencia geográfica y confort absoluto. No es una opción recomendable para quienes buscan silencio total o un servicio de hotelería impecable con atención las 24 horas. Es, en cambio, una alternativa para el viajero independiente que valora la autonomía de los departamentos y desea estar en el centro de la acción urbana de San Andrés, aceptando las imperfecciones propias de una edificación con historia en una ubicación de alta demanda.

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