Hotel Chinauta Resort
AtrásEl nombre Hotel Chinauta Resort evoca para muchos una época de opulencia y exclusividad en Cundinamarca. Inaugurado el 1 de junio de 1992, este complejo se posicionó rápidamente como uno de los destinos turísticos más ambiciosos y lujosos del país, atrayendo a celebridades, empresarios y familias que buscaban una experiencia superior. Sin embargo, detrás de su fachada de grandeza se esconde una historia compleja y controvertida que ha llevado al lugar a un estado muy diferente en la actualidad. Hoy, para un potencial cliente, es fundamental conocer tanto su brillante pasado como su decadente presente.
La Época Dorada: Un Resort de Vanguardia
En su apogeo, el Chinauta Resort no era un simple hotel; era un destino en sí mismo. Concebido para llenar un vacío de opciones de alta gama cerca de Bogotá, el complejo se construyó sobre un terreno de más de 2.000 metros cuadrados y contaba con una infraestructura que superaba a la de muchos resorts de la época. Su principal atractivo, y el más recordado, era una impresionante piscina de olas de 900 metros cuadrados, una maravilla tecnológica para ese entonces. A esto se sumaba un completo parque acuático con toboganes computarizados, un bar acuático de 180 metros y múltiples piscinas recreativas.
Las instalaciones no se quedaban atrás. El hotel ofrecía 50 elegantes habitaciones distribuidas en un edificio de cinco pisos, con capacidad para 180 huéspedes. Las habitaciones estaban equipadas con lujos como jacuzzis, baños en mármol y sistemas de acceso con tarjeta. La suite presidencial, de dos niveles, era el máximo exponente de esta exclusividad, con un costo que hoy equivaldría a más de 1.800.000 pesos por noche. Además, el complejo disponía de restaurantes, gimnasio, un centro de convenciones con tecnología de punta para traducción simultánea e incluso un helipuerto, consolidándose como uno de los mejores hoteles para eventos y descanso.
El Lado Oscuro: Narcotráfico y Abandono
La fastuosidad del Chinauta Resort tenía un origen turbio. El propietario detrás de la sociedad hotelera era Justo Pastor Perafán, exlíder de los carteles de Bogotá y Popayán. El resort, considerado por las autoridades como el “templo sagrado” de Perafán, no era más que una fachada para lavar dinero y un punto de encuentro del crimen organizado. En 1996, las autoridades allanaron el complejo, y tras la captura de Perafán en 1997 y su posterior extradición a Estados Unidos, el destino del hotel quedó sellado. Se inició un largo proceso de extinción de dominio sobre este y otros 70 bienes del narcotraficante, que culminó con el Estado tomando control total del inmueble.
A pesar de los intentos por mantenerlo operativo, el estigma y los problemas legales llevaron a su cierre definitivo. Desde aproximadamente 2012, el Hotel Chinauta Resort se encuentra en un estado de completo abandono. Lo que antes eran piscinas cristalinas, hoy son depósitos de agua estancada; los toboganes están cubiertos de moho y los lujosos salones y habitaciones acumulan polvo y escombros.
La Realidad Actual: ¿Una Opción de Alojamiento?
Aquí es donde la información se vuelve crítica para cualquier persona que busque hoteles en la zona. A pesar de que algunos listados en línea puedan mostrarlo como "OPERATIONAL", la realidad documentada por múltiples fuentes y exploradores urbanos en 2024 es que el Hotel Chinauta Resort está abandonado y no funciona como un establecimiento de hospedaje. Las imágenes y videos recientes muestran un lugar detenido en el tiempo, un fantasma de su antiguo esplendor. No es posible reservar cabañas, apartamentos ni habitaciones de ningún tipo.
Para los viajeros que buscan alojamiento en Chinauta, es crucial no confundir este lugar con otros establecimientos que sí están en funcionamiento y que pueden tener nombres similares. La zona ofrece diversas alternativas, desde hostales económicos hasta otros hoteles y centros vacacionales que sí prestan servicio. El Chinauta Resort, por su parte, se ha convertido en un punto de interés para fotógrafos y aficionados a la exploración de lugares abandonados, pero no es un destino para vacacionar.
Lo Bueno y Lo Malo en Perspectiva
Lo Bueno (Desde un punto de vista histórico)
- Un ícono de la arquitectura y el lujo de los 90: En su momento, fue un referente en diseño y oferta de servicios para resorts en Colombia.
- Tecnología avanzada: La piscina de olas y los toboganes computarizados fueron una innovación que marcó una generación.
- Ubicación privilegiada: Situado en Chinauta, una zona de clima agradable y de fácil acceso desde Bogotá.
Lo Malo (La realidad actual)
- Totalmente abandonado: El hotel no está operativo. Sus instalaciones son ruinosas e inseguras.
- Historia ligada al narcotráfico: Su pasado oscuro es una mancha indeleble que forma parte de la dolorosa historia de Colombia.
- Información engañosa: Su presencia en algunos mapas o directorios como un negocio activo puede llevar a confusiones y decepciones para los viajeros desprevenidos.
el Hotel Chinauta Resort es una leyenda con una realidad desalentadora. Mientras que su historia es un fascinante reflejo de una era de excesos, su estado actual lo descarta por completo como una opción de alojamiento. Quienes busquen departamentos o cualquier tipo de hospedaje en la región de Fusagasugá deben dirigir su atención a los establecimientos que sí se encuentran operativos, dejando al Chinauta Resort como un recuerdo de lo que fue y una advertencia sobre cómo el lujo puede desvanecerse en el abandono.