Los Almendros

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Girardot-Tocaima, Tocaima, La Viña, Tocaima, Cundinamarca, Colombia
Hospedaje
9 (16 reseñas)

Los Almendros se posiciona como una alternativa de alojamiento campestre de gran escala en la zona rural de Tocaima, específicamente sobre el corredor vial que conecta con Girardot. A diferencia de los hoteles convencionales que se encuentran en el casco urbano, este establecimiento funciona bajo la modalidad de finca de alquiler completo o por habitaciones compartidas, lo que permite una flexibilidad significativa dependiendo del tamaño del grupo. Su estructura está diseñada primordialmente para albergar eventos familiares, retiros empresariales o grupos de amigos que buscan un espacio privado con múltiples opciones de recreación sin depender de servicios externos.

Infraestructura y capacidad de alojamiento

El complejo dispone de una capacidad que puede alcanzar hasta las 43 personas en su configuración máxima, superando ampliamente lo que ofrecen las cabañas estándar de la región. Cuenta con seis habitaciones distribuidas estratégicamente para mantener cierta independencia entre los huéspedes. Cada dormitorio está equipado de manera funcional, priorizando la limpieza y el aprovechamiento del espacio, lo que lo distancia de la estrechez común en algunos hostales de bajo costo. La mayoría de las habitaciones incluyen baños privados, lo que facilita la logística cuando se viaja con grupos numerosos.

A diferencia de los apartamentos vacacionales que suelen limitarse a espacios interiores reducidos, Los Almendros ofrece áreas sociales abiertas que aprovechan el clima cálido de Cundinamarca. La ventilación natural es un factor clave en su diseño, evitando la sensación de encierro. No obstante, al ser una propiedad de campo, los huéspedes deben estar preparados para la presencia de insectos propios del ecosistema tropical, algo que es inherente a este tipo de construcciones rurales y que no siempre se encuentra bajo el control total de la administración.

Zonas recreativas y deportivas

Uno de los puntos más fuertes de este comercio es la variedad de instalaciones deportivas que integra en su terreno. Dispone de una cancha de fútbol sobre césped con medidas de 70 por 35 metros, la cual incluye graderías, un detalle que no es común encontrar ni siquiera en los grandes resorts de la zona. Además, cuenta con una cancha múltiple encementada donde es posible practicar tenis, baloncesto y microfútbol. Esta oferta deportiva se complementa con un salón de juegos que incluye billar, billar pool, mesa de ping pong y el tradicional juego de la rana.

El área de piscinas está dividida en dos estructuras: una diseñada para adultos y otra para niños, permitiendo un uso seguro para todas las edades. La zona social adyacente a las piscinas funciona como un punto de encuentro donde se pueden organizar actividades de integración. Aunque no cuenta con el servicio de animación dirigida que se encuentra en algunos hoteles de lujo, la autonomía que brinda el espacio permite que los mismos usuarios gestionen su entretenimiento.

Instalaciones para la gestión de alimentos

Los Almendros no ofrece servicio de restaurante interno, lo que significa que la alimentación corre por cuenta de los visitantes. Para suplir esta necesidad, la propiedad cuenta con una cocina industrial dotada de tres hornillas dobles y todo el menaje necesario, desde ollas grandes hasta licuadoras y vajilla completa. Esta configuración es ideal para quienes prefieren evitar los costos elevados de los menús en hoteles y prefieren cocinar sus propios alimentos.

Además de la cocina convencional, el lugar dispone de un horno de leña, un fogón de leña y una zona de BBQ. Estas opciones permiten realizar preparaciones típicas de la región y fomentan la convivencia grupal. Es importante mencionar que, al ser un modelo de autogestión, los huéspedes deben prever el suministro de ingredientes y carbón o leña, ya que el comercio se limita a proveer la infraestructura y los utensilios básicos.

Entorno natural y servicios adicionales

La propiedad incluye un sendero ecológico que conduce a un mirador sobre el Cerro, desde donde se tiene una perspectiva clara del valle y el río Bogotá. Este componente natural es un valor agregado para quienes buscan algo más que el simple encierro en departamentos urbanos. La zona de hamacas ofrece un espacio de descanso pasivo, protegido del sol y con buena circulación de aire.

  • Conectividad: Dispone de Wi-Fi en toda la finca, lo cual es un punto a favor considerando que la señal celular en zonas rurales puede ser inestable.
  • Parqueadero: Cuenta con espacio privado para aproximadamente nueve vehículos, garantizando la seguridad de los automotores dentro del predio.
  • Accesibilidad: La entrada es accesible para personas en silla de ruedas, lo que demuestra un esfuerzo por la inclusión en un terreno que por naturaleza es irregular.
  • Seguridad: La presencia de cámaras de seguridad en las zonas exteriores brinda una capa adicional de tranquilidad para los huéspedes.

Aspectos a considerar: Lo bueno y lo malo

En el balance de la experiencia, lo más destacable de Los Almendros es la relación costo-beneficio para grupos grandes. Al dividir el valor total del alquiler entre 20 o 30 personas, el precio por noche resulta mucho más competitivo que pagar múltiples habitaciones en hoteles de la zona. La libertad de uso de las canchas y el salón de juegos sin horarios restrictivos es otra ventaja competitiva significativa.

Sin embargo, existen puntos que podrían mejorar o que el cliente debe tener claros antes de reservar. La ubicación a orilla de carretera facilita el acceso, pero también implica que en las habitaciones más cercanas a la vía se pueda percibir el ruido del tráfico pesado, especialmente durante la noche. Por otro lado, al no ser un complejo de apartamentos con administración centralizada las 24 horas, cualquier requerimiento técnico o de mantenimiento depende de la disponibilidad del encargado en el sitio, lo que en ocasiones puede generar tiempos de espera.

Otro factor es el mantenimiento de las áreas deportivas. Si bien son amplias, el uso constante por parte de grupos grandes exige una renovación frecuente de redes, balones y mesas de juego. Algunos usuarios han reportado que, aunque funcionales, ciertos implementos deportivos muestran el desgaste propio del uso intensivo. Es recomendable que los huéspedes amantes del deporte lleven sus propios elementos (raquetas o balones) si buscan un rendimiento profesional.

Comparativa con otras opciones de hospedaje

Al comparar Los Almendros con los hostales del centro de Tocaima, la diferencia en privacidad y espacio es abismal. Mientras que en el pueblo el ruido de los comercios y la limitación de áreas verdes son la norma, aquí la naturaleza y el silencio (salvo por el tráfico vial) predominan. Frente a los resorts de lujo, Los Almendros pierde en servicios de conserjería y buffet, pero gana en autonomía y en la posibilidad de realizar eventos privados sin las restricciones de comportamiento que imponen los grandes complejos.

Para quienes están acostumbrados a la comodidad de los departamentos modernos en la ciudad, la experiencia en esta finca puede resultar rústica. No hay aire acondicionado central, sino ventiladores, y la infraestructura está pensada para la resistencia y la funcionalidad más que para el lujo estético. Es un lugar diseñado para la acción, el deporte y la integración, no para el aislamiento silencioso.

Resumen para el potencial cliente

Si el objetivo es organizar un evento masivo donde el deporte y la integración alrededor de una piscina sean el eje central, Los Almendros es una opción sólida en Tocaima. Su capacidad para manejar grupos que superan las 30 personas lo sitúa en un nicho específico que pocas cabañas o casas campestres pueden cubrir con éxito. La clave para una estancia satisfactoria radica en la planificación logística de la alimentación y en entender que se está alquilando una propiedad rural viva, con todas las ventajas de amplitud y las servidumbres propias del campo colombiano.

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