Los Colores Ecoparque
AtrásUbicado en el kilómetro 156 de la autopista Medellín-Bogotá, en el municipio de Puerto Triunfo, se encuentra Los Colores Ecoparque, un destino que fusiona el alojamiento con la inmersión directa en el bosque húmedo tropical. A diferencia de los Hoteles convencionales que priorizan el lujo urbano, este establecimiento apuesta por una experiencia bio-sostenible, aprovechando el clima cálido de la región, que oscila entre los 24°C y 34°C, para ofrecer un refugio natural cerca de atractivos turísticos como la Hacienda Nápoles y el Cañón del Río Claro.
La propuesta de alojamiento es versátil y se aleja del concepto de departamentos cerrados o estructuras verticales. El complejo se divide en zonas diferenciadas que permiten gestionar distintos tipos de público, desde familias numerosas hasta parejas que buscan aislamiento. Para quienes prefieren la comodidad tradicional, el sector principal ofrece habitaciones superiores y estándar con aire acondicionado, televisión satelital y terrazas con vistas a los jardines. Sin embargo, el verdadero valor diferencial radica en opciones más rústicas como las cabañas y bungalows familiares, algunos con capacidad hasta para 10 personas, ideales para grupos grandes que difícilmente encontrarían espacio en hostales urbanos.
Uno de los puntos fuertes de Los Colores Ecoparque es su integración con la Reserva Natural El Tigrillo. Este espacio protegido de bosques kársticos permite realizar actividades que van más allá de lo que ofrecen los resorts típicos. Los visitantes pueden sumergirse en senderos ecológicos donde el avistamiento de aves es constante; tucanes, loros y otras especies endémicas son parte del paisaje sonoro y visual. Para los más aventureros, existe la posibilidad de alojarse dentro de la reserva en modalidades tipo glamping o refugios que requieren una caminata de acceso o llegada vía rafting por el Río Claro, una experiencia de desconexión total que no se encuentra en apartamentos de alquiler vacacional.
Las instalaciones comunes están diseñadas para el descanso y la recreación sin salir del predio. Cuenta con dos piscinas al aire libre de gran tamaño y una para niños, fundamentales para mitigar el calor de la zona. Además, dispone de un kiosco de coworking con conexión, permitiendo trabajar rodeado de naturaleza, y zonas de hamacas para el relax. La oferta gastronómica es otro acierto mencionado frecuentemente, con un desayuno buffet incluido que destaca por su variedad y sabor local. También es un establecimiento Pet Friendly, con amplios espacios verdes donde las mascotas pueden transitar con libertad, algo que muchos Hoteles de la ciudad restringen severamente.
Sin embargo, es crucial abordar los aspectos que pueden no ser del agrado de todos los viajeros. Al tratarse de un ecoparque en medio de una zona de alta humedad (superando el 90%), la presencia de insectos es inevitable y parte del ecosistema; quienes busquen la asepsia total de los resorts de cadena podrían sentirse incómodos. La humedad también puede afectar el secado de la ropa y generar una sensación térmica sofocante en las caminatas si no se está acostumbrado. Asimismo, el acceso a las zonas más profundas de la reserva, como las cabañas del Tigrillo, requiere un esfuerzo físico que no es apto para personas con movilidad reducida o que busquen la inmediatez del servicio a la habitación.
En cuanto a la infraestructura, aunque las habitaciones principales son modernas, algunas áreas de las zonas de aventura pueden presentar un mobiliario más básico y rústico, acorde al concepto ecológico pero quizás austero para quien espera lujos de cinco estrellas. La conexión a internet, aunque disponible en zonas específicas como el coworking, puede ser intermitente en las habitaciones más alejadas debido a la geografía del lugar, un detalle a considerar si la conectividad total es prioritaria. A pesar de esto, el personal recibe calificaciones altas por su amabilidad y disposición para resolver inconvenientes, lo cual compensa las limitaciones logísticas propias de un entorno rural.
Los Colores Ecoparque es una opción sólida para quienes entienden que el lujo aquí es la naturaleza y el espacio. Es ideal para familias y grupos que visitan Doradal o la Hacienda Nápoles y buscan algo más que una cama para dormir. No compite con los apartamentos de lujo ni con los Hoteles de negocios; su liga es la de la experiencia vivencial, el sonido del río y la fauna libre, aceptando la rusticidad como parte del encanto del Magdalena Medio antioqueño.